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02 julio 2014

Hielo.

La historia de cómo te conocí no es la más fácil ni la más placentera, en cambio mi imaginación se desborda cuando ve tu sonrisa. Después de varios intentos decidimos quedar para tomar algo.  Con unas copas de más fuimos a tu casa, tumbada en el sofá tenía claro lo que quería. Tu fumando algo de hierba que tenias guardado y yo molestándote con mi pie. Mis dedos jugaban con mi pelo, mientras tú me mirabas, sonreías. Ver tu sonrisa, verte bajar por completo el muro, me excitaba más de lo que me imaginaba. Te acercaste y me besaste. Comenzaste con cierta timidez, mordiendo mis labios con dulzura, besos leves hasta que armándome de valor introduje la lengua y te besé con fuerza. ¡Dios! No me decepciono, tu lengua jugando con la mía, poseyéndola, querías que fuese tuya con ganas, con fuerza, con algo más que deseo.

Me agarras y me pones encima de ti. Aún recuerdo el sabor de tus besos,
tus manos acariciándome la espalda, atrayéndome hacía ti, con suavidad, pero con deseo. Tus dedos me hacen temblar de excitación, tu sonrisa hace humedecer mi boca por segundos y cada parte de mi cuerpo está atenta a tus dedos deslizándose lentamente.  En este momento estoy a punto de descubrir cómo era sentirte, ser débil entre tus brazos, pero cuando intente desabrochar tu pantalón, cambiaste tu gesto y me paraste bruscamente. Me besas dulcemente y me bajas los pantalones, muerdes mis bragas negras y me pides que levante las caderas. Resoplando te hago caso, mientras te deshaces de mi ropa. Estoy desnuda ante ti, nerviosa, tontamente nerviosa. Muerdes mi muslo, yo deseando que mordieras otra cosa, pero te concentras en besar mis piernas, en morder, en saborearlas. Me coges en brazos y me llevas a tu cama, cogiste unas esposas, intento negarme, te pego una patada en la rodilla, cosa que claramente te enfada y me atas con brusquedad. Me besas suavemente y recorres cada parte de mi cuerpo con tu lengua hasta llegar a mi clítoris, que muerdes lentamente. Un gemido sale de mi boca, maldigo mil veces. Cierro los ojos intentado mantener el control de la situación, pero noto tus labios besándome, tu lengua lamiéndome con delicadeza antes de deslizarla con suavidad hacia el interior.  Muevo mis manos con fuerza, pero las esposas me impiden agarrar tu cabeza, mientras mi cuerpo se revuelve de placer, cada vez más cerca del éxtasis. Tiemblo de placer por tus lametazos, y cuando pensaba que no podía perder más el control, vuelves a morderme el clítoris, y me pierdo de manera salvaje, gimiendo de manera casi escandalosa al ver las estrellas gracias a los movimientos de tu lengua. Te miro y la seriedad de tu rostro helo mi piel. Con suavidad me quitas las esposas, y me besas la mejilla. 

Tras varias caricias. Te miro mientras mis manos descienden hasta llegar a tu pantalón. Envolviéndote la polla e imitando tus movimientos hasta obtener tu gemido. Agarro con firmeza tu polla y desciendo para metérmela en la boca. Noto la presión cuando mis labios rozan tu suave polla. La chupo despacio, tengo tiempo para ser tu diosa. Quiero saborear los dulces gemidos que provocaban mis juegos. Disfrutando del instante en el que tus manos agarran mi cabeza  Me encanta hacerte temblar, oír como se te acelera la respiración. Notar como tu polla crecía en mi. Aumento el ímpetu de mis movimientos, me agarras del pelo soltando un leve gemido. Intento levantar la vista pero hundes con fuerza tu polla en mi garganta. Sin poder dejar de chuparte la polla un instante, me muevo deprisa, sin darte tregua. Quiero verte gemir, ver cómo te corres. Tras un fuerte gemido compruebo que por primera vez has perdido el control, sonríes maliciosamente, me agarras con fuerza y procedes a follarme fuertemente la boca.  Respiras con fuerza, mientras tus manos agarraban con firmeza mi cabeza. Sacas tu polla de mi boca. De un empujón me tumbas en la cama, separas mis piernas, y con suavidad muerdes mi muslo.  Sonríes al pasar tus dedos por mi clítoris y notar mi humedad, pero muerdes tu labio cuando tu polla resbala por culpa de mi humedad. Levanto mis caderas, y noto como tu miembro se introduce suavemente en mí. No puedo resistirme, gimo levemente. Disfruto de la sensación de ser penetrada después de tantas fantasías. Encantada con tenerte ahí para mí, me abrí un poco más para sentirte mejor. Tu fuerza rompe mis esquemas. ¿Será el deseo de que sea tuya? Matas mi timidez a base de movimientos duros, movimientos de placer que me están haciendo enloquecer. ¡Dios! Gimo enloquecidamente. Mis uñas arañan tu espalda, sonríes pero me das un golpe que acaba por matarme.  Te mueves lento, dejas tu polla dentro un momento para acercarte y morderme fuerte el pezón. El dolor que genera tu mordisco es igual al placer que siento con el movimiento, con notar tu polla dentro de mí. Me rompes, y no solo los esquemas. Cedo mi control para someterme a tu poder, para sentir más que placer. Tus movimientos, tu mirada clavada en la mía.  Arqueo la espalda en tu último movimiento. ¡Dios!


Nos quedamos tumbados en la cama,  aún entre jadeos por lo que acabábamos de hacer. Enredados entre las sábanas, intentando recuperar el aliento mientras el sudor se secaba. Te miré a los ojos, vi tu cara relajada la cual era imposible de relacionar con el hombre duro que siempre tenía delante. No podía creer que durante unas horas bajaras tu muro y me pertenecieras. 

26 mayo 2014

Si no muerdes, te mato.

Tus manos recorriendo mi cuerpo, esto es deseo en esta puro. Sin más me besas fuerte, tu lengua jugando con la mía, apunto estoy de aumentar la intensidad cuando separas tus labios y me dices: No, leona, hoy mando yo.  Intento negarme, pero mi cuerpo está encantado con tus manos, con tus dedos desabrochando mi sujetador. ¡Dios! Había olvidado lo que sentía cuando estaba cerca de ti, tú y tu maldita sonrisa. Me desnudas con rapidez y comienzas a besarme el cuello, eso me pierde.  Te vuelves loco con mi olor, yo con tu lengua húmeda recorriendo mi cuerpo. Llegas a mi pezón, me miras y te metes mi pecho en la boca, gimo, y muerdes suave. Sonríes al notar mi pezón endureciéndose en tu boca, susurras un: Así leona, así quiero verte.  Deseo que no pares, que me consumas toda la noche. Tu lengua deslizándose, llegas y con una mirada me dices que quieres que separe mis piernas. Niego con la cabeza, me das un azote y me dices: No seas traviesa.

Abro mis piernas sabiendo lo que va a suceder. Tu boca bajando, mi respiración aumentando. Separas mis labios con los dedos e introduces tu lengua. Intento cerrar mis piernas, pero me agarras y tu lengua empieza a moverse. Sabía que tenias labia, pero… ¡Dios! Me sorprendes con un mordisquito y me vuelves loca. Me coloco mejor, para que puedas darme más placer, eso te sorprende. Me agarras y me empujas hacia a ti. Mueves tu lengua como siempre, con estilo, muerdo mi labio para no gemir, pero tus movimientos me lo impiden. Tu lengua sale de mí, me miras e introduces dos dedos, que empiezas a mover con ganas. Córrete, y mientras lo decías aumentabas el ritmo de tus dedos. ¡Joder! Sabes cómo volverme loca. Tu mirada lo decía todo, quieres ver mi cara cuando llegue al clímax. Mis piernas tiemblan y  tú sujetas mi muslo, apretando mientras sigues moviendo tus dedos dentro de mí.   Mis jadeos te estaban volviendo loco y no paras de mover, no quieres perderte mi cara. ¡Si joder! Me besas los labios, y dices: Así nena, así.

Paras, me acerco a ti y meto tu dedo en mi boca, lo chupo mientras tu cara lo dice todo. Sonrió al ver tu expresión cuando bajo lentamente y desabrocho tu cinturón sin dejar de mirarte a los ojos. Saco tu polla, la toco, mis labios juegan con ella, me muerdo mientras tu cara me dice: Métetela. Lamo tu polla, echo mi cabeza hacia atrás. Harto de esperar, tus manos agarran mi cabeza y me acercan a tu polla. Me la meto en la boca, subo y bajo, lentamente, Mis manos tocan tus huevos, mientras mi boca  te da más placer. Jadeas y te ataco. Mis manos aprietan tu culo para atraerte a mí, no te dejo escapatoria, Tu polla en mi boca, noto la presión. Mi lengua jugando con tu erección. Te miro, muerdo mi labio y te digo: Fóllame.


Me levantas y mis piernas rodean tu cintura. Me susurras: Sepárate un poco. Me metes tu polla, te rías al notar lo húmeda que estoy, susurras: Me vuelves loco, pequitas. Mis manos se apoyan en tus hombros mientras mi cintura se mueve para encontrar mi placer. Gimo fuerte, con la cabeza hacia atrás, tú sonríes al verme perder la cordura. Me azotas el culo y me dices que siga así. Sigue nena, sigue. Subo y bajo lentamente, necesito cambiar el ritmo, beso tu boca, muerdes mi labio y rabiosa aumento el ritmo. Hago un movimiento brusco, noto como tus manos me aprietan con fuerza. Me tumbas en la cama sin sacar tu polla de mí, te colocas mis piernas en los hombros y me empalas como nunca lo has hecho. Con fuerza, con furia por lo que te acabo de hacer, una sonrisa tuya me hace ver que estas disfrutando.  Intento cerrar mis piernas, pero me lo impides y subes el ritmo. Tus movimientos me están dejando con la boca seca, dios. Me besas y me dices: Ponte a cuatro patas. Me niego, pero me das ese beso que me vuelve loca. Con las piernas temblando de placer, me pongo a cuatro patas, mis manos agarran el cabecero de la cama. Separas mis piernas, me azotas y metes tu polla en mi húmeda vagina.  Tu mano por mi espalda mientras me empalas una y otra vez. Gimo de placer y tu respiración se acelera. Me azotas y me dices: Así, nena. Te sorprendo, moviéndome, te dejas hacer, mientras doy golpes bruscos hacia atrás, estoy a punto de llegar al clímax. Sujetas mi cintura con tus manos, y te mueves una y otra vez contra mí. Un gemido varonil me indica que has llegado al clímax. Noto tu aliento en mi nuca. Sin fuerzas me dices: Joder nena, no te vuelvas a ir nunca. 

18 enero 2014

Prohibido no sentir(te)

Mitad locura, mitad placer. Nene, tu lengua mojando mis labios. Sabes moverla bien, casi casi todo me das. Tu lengua es tan cruel como bendita, tus dedos encontrando el camino hacia mis gemidos. Tus ojos mirándome fijamente, y me pregunto ¿Que va a ser de mi? Ese modo de jugar, casi, casi vulgar y ese movimiento, sigue, sigue. Me castigas, te digo si, si. Tu forma de volverme tan salvaje. Estoy apunto, apunto de partir la cama. Solo tu boca puede ser tan insaciable de mis gemidos mas sinceros. No puedo escapar y me dejo dominar, poco a poco, tu, solo tu, una vez y otra vez mas. De esto que digo: ¡Para, por favor, dios para! A esto estuve de liarla por una lengua jugando en las profundidades.

12 octubre 2013

Números.


Uno fue el beso que dejaste en mi cuello, dos caricias por la espalda, tres decuatro gemidos he sentido en esta habitación. Cinco son las ganas de volver a sentirte cada mañana, seis lunares llevo unidos para empezarte a querer, espera aún no he acabado. Siete son las noches que me dejas sin aliento,ocho minutos para soñarte y soñar en tus brazos. Nueve son las risas que me provocas. Mis cinco dedos con los otros cinco te recuerdan ahora mismo. Toda para ti, nada para poder cambiarlo. Si quieres te ayudo a alterar tu respiración. Si quieres hacemos el invierno algo mas largo. Si quieres te quito la ropa y hacemos algo. Que mi piel siempre esta deseando que la roce tu lengua. Once movimientos libres mientras agarras mi mano. Doce las personas que envidian nuestros momentos. Trece minutos de buena suerte cuando estas entre mis piernas, y los minutos van pasando. Y puede que elcatorce de este mes, lamas mis labios. Si quieres cada gemido lleva tu nombre, si quieres decimos al mundo que nos odie. Si quieres buscamos mas razones para devorarnos. Si quieres, si quieres soy tuya.

03 septiembre 2013

Éxtasis



Tenía el cuerpo desecho por dentro, por un poeta que me beso lento. Tarda en curar la herida que me hizo la serpiente. Estaba malherida pero llegaste tú, con la intención de desnudarme. Agitaste el deseo de mi cuerpo, fundiste tus labios con mi cuello. Desde que tus labios tocaron mi piel me rendí a tus encantos. Besaste mis labios y susurre.: Hazme tuya. Dame todo lo que necesito para poder sentir. Bésame, tápame todos los poros con tus labios porque quiero arder entre tus brazos. El sudor que tu provocas va bajando por la espalda empapando las sábanas. No puedo salir del asombro cuando te mueves deprisa, me haces olvidar lo que perdí. Gimo fuerte, fuerte, arañandote fuerte. Tómame, quiero ser la chispa que te encienda cada mañana, tápame la boca con tu lengua. Que suave gemido se escapa de tu boca, se pierde en mi oídos y ahora si que me vas a sentir. Soy tuya de principio a fin, nene, hagamoslo fuerte, quiero gemir. Agárrame de la cintura, ayúdame a llegar al éxtasis.

29 agosto 2013

Moreno voy a contarte mis deseos. Uno es morderte, dos tenerte en mi cama, somos cuerpos calientes. Moreno el orgasmo viene después, deslizante sobre mis pechos, haz que mi cuerpo arda siendo el motivo de mis piernas abiertas. Sigue bajando ahorita. Son pecados cometidos y todos los he sentido. Dámelo, muevete bien. Tu lengua me toca, me pone, toda siempre es poca, muevela. Me destrozas cuando muerdes mis labios. Lo que me das lo das bien, por mi parte se escuchan los gemidos, te araño, te agarro y me muevo. Tu cabeza se mueve, arriba y abajo. Bien, hazlo así. Si esto no es felicidad baja un poco mas y será la gloria. Rematame.

03 agosto 2013

Sueños húmedos.



Regresas con la intención de volverme loca,  tus labios no pueden esconder el deseo de colarse entre mis piernas.  No quiero detenerte pero me pierdo en el lunar de tu cuello, mis labios intentan borrarlo, tus manos se deslizan por mi espalda y acaban en mi culo.  Besos tremendamente húmedos. Llevamos mucho tiempo deseando estar así, ser tan tuya como tu mío.

Tus manos en mis tetas, juegas con ellas, tu cabeza entre ellas, las besas, las mueves, y me encanta ver como juegas como un niño, te pido que sigas bajando. Besas mi cuerpo, quieres devorarme, bajas lentamente mi culote  y subes besando cada centímetro de mis piernas. Muerdes mi muslo, no puedo controlarme y grito de placer, placer cuando tu lengua se mueve, cuando tus labios besan los míos y muerdes suavecito.  Lucho por evitarlo, pero cariño, juegas bien, gimo, mis manos aprietan las sábanas, y mi cuerpo se mueve al mismo ritmo que tu lengua. Te enciendes cuando ves como mi cuerpo se calienta por segundos.

Tu miembro se introduce despacio, sonrió,  siento un calambre en mi pierna, pero no paramos seguimos. Muerdo tu hombro cuando te acercas a mí mientras me das placer. Mis manos por tu espalda, arañando cuando cambias el ritmo pero, suena el teléfono, me despierto y mi cuerpo arde. ¿Qué hago? Caer en la tentación, mira como me amo. 

03 julio 2013

Tu lengua, mi droga. Mi gemido, la tuya.

Jugando con mis dedos, provocando un acercamiento, tu boca, la mía.  Quiero que nuestras lenguas bailen un tango más que intenso, deseado y disfrutado. No quiero que sospeches de mis intenciones, no busco mas que una aventura larga y caliente, que seas mio en las noches de verano.   

-Admite que me deseas -dije
- Solo quiero desnudarte y devorarte.
- Lo haces a propósito
- ¿El que? –Esbozó una sonrisa picara
- Quieres que enloquezca imaginándolo.

Tu aliento refresca mi cuello, siento como desciendes por mi cuerpo, como si fueses parte de mí. Nunca me había sentido tan deseada por un hombre, nunca en toda mi vida he deseado ser mordida, acariciada y besada por alguien.  Esta debilidad es culpa tuya,  ser tuya al menos es diferente, es gemir a alguien pensando si serás tu quien provocará mi siguiente orgasmo. Cada caricia, cada beso es mas intenso que la primera vez, también mas placentero. Follar pensando que es la última vez hace que lo viva con más intensidad. Es como sentirse deseada y abandonada a la vez, es sentirme viva.

-Esto es una maldita locura -le susurro
- Si, estoy loco, si, por ti.

Sonríes, y en este momento comprendo que estoy loca por ti. Tu lengua me toca, tengo una sensación de alivio. Es tan húmeda, tan sabrosa. Desde ahora acepto que esta lengua será mi droga favorita. Mi  deseo, lo siento, es tan intenso que provoca que cometa mas locuras.  Me besas levemente el ombligo, bajas lentamente, separas mis piernas y muerdes muy suave. Trato de no gemir, pero fracaso. Cariño, mi  locura es tenerte entre mis piernas,  notar como tu lengua sube y baja,  agarrarte para que no pares, morder mi labio mientras tus estas en los míos. Es este momento cuando estas entre mis piernas, todo se me va de las manos, quiero decir, me descontrolo por completo, mis gemidos, mis mordiscos, y los arañazos, no son algo que pueda controlar, no sé si lo sientes, pero me pasa cada vez que tu lengua se mueve lento, lentamente hacia la velocidad, hacia mi placer mas extremo, hacia mi humedad.



Pero en fin, después de este descontrol, lo supero y me doy cuenta de los gemidos que tu boca van a producir gracias a la mía. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pantalón, desabrochar lentamente el cinturón, y acariciarte mientras te beso la boca, mientras nos comemos para bajar hacia la profundidad. Te vuelves loco al verme de rodillas, bajo lentamente el pantalón. Poca ropa para el descontrol que mi boca produce.  Mi mano te agarra suave, besos para humedecerte, mi lengua se mueve despacio. Te escupo, y cuando te miro te estas riendo, me dices sigue y me la meto. Juego con ella, bajo y subo constantemente. Me agarras por el pelo mientras tu boca emite gemidos que me excitan a seguir dejando la marca de mis labios en tu polla. Resoplas cuando mi boca baja hasta abajo, cuando la saco despacio.  Beso tu polla, subo por tu ombligo, me detengo en tu pezón, muerdo flojo,  me das un azote, sonrió. Mis labios presionan tu cuello, mi lengua en tu lóbulo, juego despacio y te susurro: Sigamos, hazme tuya.

15 junio 2013

Devóralas.




Ellas son suficientes para torturarte, quieren distraerte, son sucias al querer tenerte pero lo cierto es que quieren disfrutarte. Entre ellas no pasa nada, quisiera decir que algo o alguien intenta separarlas o juntarlas, pero tú solamente estas mirándolas.  Soy la chica mala que te tienta, muriéndose por un susurro que diga: “Tiéntame, tentémonos”
Ellas son mis buenos motivos para que me folles y dejes de fallarme. Ódiame mañana e intenta joderme tan fuerte como tu puto orgullo. Mátame de placer no esperes mas, ya no queda nada más que decir. Haz supliqué clemencia, quiero que me duela el cuerpo cuando me roces con tu lengua. Quiero hacértelo todo mientras tú no quieres más, tú me das ese algo que quiero solo, solo para mí.  Es suficiente y no puedo alejarte de mí. Puta adicción, puta droga, pero te necesito para correrme. Dios, puta locura cariño, cuando tu lengua se desliza por mi cuerpo, haces que mi deseo fluya.
Levántate y siente en tus pies la humedad de mis bragas mojadas. Querido, lo realmente importante, lo que intento decir, es que quieren ser devoradas para poder divertirse. 

12 junio 2013

La chica que devora cuando quiere.



No eres tú, es historia quien me folla, aunque mi cabeza dice no. En ella estás tú desde el comienzo, no sé explicar por qué, pero tengo que ser sincera, quiero que me salves de tu tortura. Llámame, ámame, cálmame con voz baja, un suspiro que apetece ser escuchado. Dejémonos llevar, perdamos la cordura en una calurosa tarde de verano. Juguemos con ser legendarios, dar vueltas y vueltas, que nos acompañe la pasión con gemidos como banda sonora. A menudo me pregunto como algo tan pequeño invade mi cuerpo, como consigues hacerme grande del mismo modo que me haces enana.
Algún día mi cuerpo necesitará otros besos, tal vez otras manos que enciendan el fuego y caer una y otra vez en la tentación, ser salvaje cometiendo el pecado más pasional.  Hoy, necesita tu sonrisa y ese brillo de tus ojos. Mientras el corazón vibre seguiré sintiendo, cambiando de protagonista cuando su cuerpo me traicione. Bellas lobitas dispuestas a ocupar el terreno de esta zorra.  Ellas quieren comerte cuando pulsan play, yo quiero devorarte cuando bajas tu muralla. ¿Estás dispuesto a perderlo todo por una noche divertida?

07 junio 2013

Son muy putas mis ganas.


He oído hablar de tus juegos, de tus virtudes en el terreno pasional, me has odiado por no jugar, cariño me has subestimado. Soy tu felina, la puta por la que suspiras ¿Recuerdas?  Poeta, la que duerme con las piernas abiertas, es tu droga en las horas muertas.  Dime ¿Qué es lo que esperas? Estúpido tu juego, cariño, tu veneno esta vez fallo.  No he caído en la tentación, la maldita serpiente me tentó con su manzana,  con esos labios, con una lengua larga y juguetona.  Son estas putas ganas de ti por las que cometo locuras que te alejan de mí, que me alejan de mí.

Voy a ser tu chica mala, voy a demostrar que yo también se jugar alejando cualquier sentimiento.  Serás adicto a mí, y me alejaré de ti. Prometo convertirme en tu problema favorito, porque las chicas buenas no son divertidas. Nosotros jugando en la cama, en el sofá, en el ascensor, contra la pared, nosotros, jugaremos. La niña que saca la lengua en los trabajos manuales, quiere devorarte en una noche calurosa, arder cuando tus labios rocen mi piel.    Y lo cierto es, que seré serpiente si no vienes a calmarme o a follarme. 

04 junio 2013

Poeta con labia.

A veces imagino cómo me sentiré cuando tus labios rocen los míos. Cuando tus manos se deslicen por mi cuerpo y el tiempo se detenga mientras nuestras lenguas juegan.  Dices que eres sucio, que te gusta duro, pero eres tierno, suave y dulce. Quiero sentir cosquilleos en la punta de los dedos cuando tus dientes rocen mi pezón.  Me pregunto ¿Cuánto tiempo tardaremos en arder? Segundos para que la piel sude y las bocas se humedezcan.  Soy caprichosa, quiero que tu lengua se deslice hasta llegar a mi muslo, que muerdas flojito y comprobar si es cierto que tienes una habilidad con la lengua. Agarrar fuerte y gemir despacio, quiero suplicar que pares. Señor poeta, tienes labia, y además un buen instrumento. Quiero, quiero poder consumirte lentamente, besar, lamer, morder, morderte. Quiero poder ver como cierras los ojos, abres la boca y emites el sonido más perfecto, un gemido fuerte que me enloquece. Morder mi labio cuando estas encima de mí, clavarte las uñas cuando hagas un movimiento brusco. Dejarte mi marca personal, en este crimen pasional.
Si, la serpiente se acerco a mí, me ilusiono apartándome de la razón. Mantuviste distancia hasta que viste que quise la manzana prohibida. Maldita serpiente tentando a la chica inocente de cuerpo caliente.Definitivamente caí, mordí  la manzana y no lo niego, esta deliciosa. Querido ¿Cuánto tiempo estaremos alejados? No quiero seguir imaginando, quiero sentir, sentirte. 

02 junio 2013

El deseo.


Disculpa mis labios si encuentran satisfacción en otros que no sean los tuyos. Por favor discúlpame por no ser el protagonista de mis sueños húmedos y porque mi cuerpo no te guarde fidelidad y se encienda con otras manos. Por favor, perdóname por desear otro cuerpo, por morderme el labio con otro hombre y humedecer otro cuello, y bajar hasta su cintura con mi lengua.  Olvida mis besos dulces, lo que me hiciste sentir en esa habitación cuando me hacías tuya una y otra vez, hasta el agotamiento, pero entiende que estar contigo no tiene sentido. Por favor comprende que en este juego de dos solo juega un único sentimiento, el deseo, y eso querido, ya no es lo más importante. 

18 mayo 2013

Recordando(te)



Manos que tocan mi cuerpo y pienso que eres tú, dejo de fingir. Solo son otros besos que saben a ti.  Desde entonces cada mañana despierto con otro aliento en mi nuca, quise atrapar nuestros últimos segundos recreándome en mis gritos de placer, cariño vuelve a mí, no se continuar con otros labios.  
Me pierdo pensando en tu cuello besado por otros labios, mi cuerpo anhela el temblor que provocabas con un leve movimiento, con una simple caricia, y no sé qué hacer para que vuelvas a bailarme el agua, para que te muerda fuerte y mis gemidos sigan tu ritmo.
Otros brazos rodean mi cuerpo, sus manos sujetan mis pechos mientras mi mente se pierde en el recuerdo de tus caricias y mi cuerpo se enciende lentamente con su lengua entre mis piernas. Cariño, vuelve, mi cuerpo es débil cae una y otra vez buscando consuelo en otros brazos, pero confía en mí cuando digo que juntos creamos magia con movimientos lentos, bruscos o suaves. 

12 mayo 2013

Tu felicidad, mi tranquilidad.


Tumbada en la cama de una habitación donde un día imagine mil noches de pasión. Sentimientos encontrados en un rincón, sonrisas que rechacé por temor. Vuelve el naufragio del amor prohibido y escucho los latidos que hacen temblar mis manos.  ¿Dime cuantas noches más sentiré esto?  Este cosquilleo en la punta de los dedos cuando recuerdos en blanco y negro aparecen, como mi ritmo cardiaco aumenta cuando mi cabeza imagina como me susurras y tus labios tocan mi oreja y me pierdo entre cuatro paredes. Me hago pequeña entre  brazos imaginarios, entre palabras escuchadas en otro tiempo y mi realidad vuelve cuando dejo de ser pasional y recuerdo sus palabras amargas.

Tengo tanto amor pero la vida me enseñó lo que es el temor al necesitar oír tu voz. Son tantos días donde lo mejor era no tenerte y poder olvidarte.  Que lo mejor de tu felicidad es mi tranquilidad.  Hoy son mis lágrimas las que bajan el telón y no el orgasmo provocado por sueños húmedos, pero  sueños al fin y al cabo. 



07 mayo 2013

Deseos incompatibles.



Que mi cuerpo ya no responda a tus caricias cuando estamos en horizontal, porque no puedo dejar de desear lo que he querido.  Quiero que tus besos dejen de besar los míos dejando sabor a legendario. Que mi cuerpo frene este deseo que me tiene condenada a caer constantemente, perdiendo  los sentidos cuando tu lengua se desliza por mi cuello hasta llegar a mí ombligo. No para, no lo hagas, no beses mi pierna hasta llegar a tu destino y comenzar con movimientos suaves para continuar con movimientos rápidos, eres ágil con la lengua, siento tu aliento entre mis piernas y eso me pone tierna.  Se escuchan los primeros gemidos y que importa ya, dejo de fingir, el deseo me está quemando y vuelvo a caer.  Me cuesta hablar, solo quiero disfrutar. Amar, amarte una noche mas, volvemos a ser más que cuerpos calientes en una habitación de hotel, siéntelo, no te preocupes podremos volver a amar.  Muchas sensaciones llenas de sudor, acompañadas con gemidos y caricias que llevan al placer. He vuelto a caer y quiero disfrutar por vicio perdiendo el control, amanecer desnuda en aquella habitación.