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09 abril 2011

Día soleado

Después de dos horas con mi compi Marta, hablando sobre el parvulario (boba tú me entiendes), toca el timbre ¡por fin! Bajo las escaleras y la veo bailando como loca mientras me enseña sus pantalones nuevos. Si es mi mejor amiga, que bueno fue verte, después de la mañana que había tenido, sabía que la tarde iba a ser fantástica.

La presento con una ilusión a mis tres compañeras (esas que se están convirtiendo en buenas amigas, y que espero que esto dure mucho), esperamos a que lidia termine de saludar a unos amigos mientras nosotras decimos: “¿Dónde se ha metido?”, vamos camino de la tienda para comprarnos algo fresquito, el camino está lleno de risas, de se-cre-ti-tos,  contándola como me ha ido el día, diciéndola lo cansada que estoy del modulo y de la gente que está en el, ella flipando por lo que la cuento (no es para menos, me tienen más controlada que en una cárcel.)

Llegamos a casa de Lidia, se ponen el biquini, se dan cremita, bromas con el tema del sobeteo, soy así, por todo me rio y hago como que me ofendo. Mientras ellas  toman el sol mientras yo hago contabilidad (esa es mi pasión), termino mientras escucho música que no me gusta mucho pero a Lidia si, así que la dejamos ser feliz.

Tú me das cremita,  yo te doy cremita, Aprieta bien el tubo, que sale muy fresquita.

En la sombra, escuchando a Pereza, mientras comemos golosinas (vosotras ya me entendéis jajajaja). Hemos decido que cuando tenga dinero, iremos a un concierto de Pereza, pero al mejor, al de Madrid, eso tiene que ser una autentica pasada. Luego Lidia nos explica como hace deporte, creo que fue uno de los momentos más divertidos de la tarde, es hora de que lo admitamos, tenemos la mente sucia.

Toca hora de teñirse, parecen estrellas del rock, con los pantalones cortos, las camisetas medio rotas y esos peinados rokeros total. Y mi pantalón manchado de tinte, porque habéis sido vosotras que si no. Viene una amiga de Lidia, hablamos sobre libros, sobre el karma (maldito Karma, tengo unas ganas de leer ese libro), sobre el calor que la gente está más contenta y a ella eso la gusta.

Momento con mi mejor amiga en el baño, mientras se lava la cabeza, el agua estaba morada, dado que el tinte es negro, me parece gracioso, se pone seria un momento y me dice una maldad, la idea me gusta, pero el Karma últimamente está muy presente en mi vida (yo creo que me han puesto dos velas negras, me ha mirado un tuerto o algo porque es imposible tener tanta mala suerte en un año; mierda de año). Ella sigue flipando con lo que la cuento del parvulario donde estoy metida.

Se ponen guapas, mientras las demás estamos tiradas en la cama, comiendo porquerías, momento todas en la habitación riéndonos de todo. Las amigas de Lidia se van y nos quedamos nosotras tres. Salimos  de su casa para ir a coger el bus, llegamos muy pronto y nos sentamos en un banco a seguir comiendo golosinas mientras nos reímos del deporte preferido de Lidia. Un simple chupa chups, hace que nos estemos riendo durante 20 minutos, nuestras bobadas hacen que se me olvide todo lo malo.


El día se termina, mientras escucho música en el bus, muerta de sueño, con ganas de llegar casa, me conecto para hablar con mi boba favorita ( siii Marta eres tu) y no me contesta así que me voy a la cama, que ha sido un día divertido pero agotador.


Gracias a ti, mi momento, por hacer que mi día negro se convierta en gris, gracias por estar siempre a mi lado, por apoyarme aunque me digas que me estoy equivocando, por esta amistad sincera, gracias por decirme las cosas con ese cariño, por tu protección absoluta, sin duda gracias por estos cinco años lleno de momentos.

3 comentarios:

¡Son cuarenta mis ladrones para robar tu sonrisa! dijo...

sobre el parvulario o sobre simples que es lo mismo jajaajaja. te quiero(L)

Dolor adictivo dijo...

Pues si jajajja, es flipante!
Yo si que te quiero!

Ojizarka dijo...

Este tipo de momentos son los mejores :)