Seguidores

02 junio 2013

El deseo.


Disculpa mis labios si encuentran satisfacción en otros que no sean los tuyos. Por favor discúlpame por no ser el protagonista de mis sueños húmedos y porque mi cuerpo no te guarde fidelidad y se encienda con otras manos. Por favor, perdóname por desear otro cuerpo, por morderme el labio con otro hombre y humedecer otro cuello, y bajar hasta su cintura con mi lengua.  Olvida mis besos dulces, lo que me hiciste sentir en esa habitación cuando me hacías tuya una y otra vez, hasta el agotamiento, pero entiende que estar contigo no tiene sentido. Por favor comprende que en este juego de dos solo juega un único sentimiento, el deseo, y eso querido, ya no es lo más importante. 

2 comentarios:

Juan Antonio B. dijo...

Estoy es muy muy serio. Me ecanta.

Juan Antonio B. dijo...

Serio y hondo y trascendente.